¿Mil dólares una vez o quinientos que vuelven?
Casi todos persiguen lo primero
Esta es la verdadera pregunta que te deberías estar haciendo si estás pensando en monetizar tu contenido o tu presencia online. Puedes trabajar y alcanzar un brand deal que te paga mil dólares por un trabajo puntual y luego desaparecen, no porque pasó algo malo sino porque así funciona, o puedes lograr tener cien personas que te paguen cinco dólares al mes y asegurar quinientos dólares mensuales. Muchos todavía persiguen esos mil dólares, quizás de verdad no saben que existe la otra posibilidad, o es que les da más satisfacción esa recompensa inmediata y ese subidón de dopamina.
A lo largo de mi carrera vi eso muchas veces, y entiendo la emoción, cualquiera estaría emocionado, pero al día siguiente ya está. Entonces ¿quién tiene el control sobre tu contenido y tus ingresos?
Saquemos la cuenta incómoda, la que no se ve públicamente. Un brand deal de mil dólares suena bien al principio, pero cuando de verdad sacas cuentas de todo lo que hay detrás como el pitch, reuniones, cambios y revisiones, semanas que tardan en pagarte, entre muchas otras cosas, te das cuenta de todo el esfuerzo que tuviste que hacer y las horas que invertiste en eso y piensas, ¿de verdad fue rentable? No solo eso, sino que termina la colaboración y listo, toca buscar otro brand deal o esperar que llegue. Comienzas de cero nuevamente.
Por otro lado, si logras tener cien personas que te paguen cinco dólares al mes no tienes que volver a venderles nada cada mes, esa es la diferencia que muchos no miran. Si bien es más difícil conseguir esas cien personas que un brand deal, vale la pena cuando sacas la cuenta del nivel de esfuerzo en proporción a lo que obtienes.
Pero no solo eso, hay otra cosa que muy pocos anticipan. Imagina que por alguna razón quieras vender tu negocio en el futuro o simplemente saber cuánto vale, los ingresos por patrocinios no valen casi nada porque no se repiten, pero el ingreso recurrente vale mucho, es totalmente diferente. Quien compra un negocio de ese tipo lo compra porque el dinero seguirá entrando, no lo compra por el dinero que entró en el pasado. Una audiencia con una capa de suscripción vale mucho más que una audiencia que depende de patrocinios.
Pero ¿por qué casi todos eligen los mil dólares?
Porque se siente distinto, y porque es más tangible y menos ambiguo. Te llega un cheque grande de una marca reconocida y a tu nombre y se siente bien, te da esa emoción momentánea. Lo que llega poco a poco es más difícil de apreciar o es más abstracto, pero ese “poco a poco” suma mucho con el pasar del tiempo.
Entonces ¿debes rechazar patrocinios o brand deals? No, para nada. Todos necesitamos dinero para vivir, pero esos patrocinios no deberían ser las bases de tu negocio porque no está del todo en tus manos.
Los quinientos dólares que vuelven mes a mes son aburridos porque no llega un cheque grande y bonito con el sello de una marca y no llegan en un momento específico en tiempo y espacio, pero sí que llegan ese mes que la marca no te llamó y los meses siguientes.
Resulta que al final lo aburrido era lo importante.
— Roberto




