sin algoritmo

sin algoritmo

Que el algoritmo trabaje para ti, no al revés

Entenderlo está bien. Usarlo está bien. Escribir para él es donde lo pierdes todo.

Avatar de Roberto Ascanio
Roberto Ascanio
jul 29, 2026
∙ De pago

Es muy fácil crear dependencia de un algoritmo si eres creador o escritor, de hecho el algoritmo está diseñado exactamente para eso. Si alimentas al algoritmo con lo que quiere, este distribuirá tu contenido a las personas que quieren verlo. En teoría suena buenísimo: si hago lo que quiere, obtendré lo que yo quiero. No es que no sea algo real, es que es algo que no es tuyo y no es genuino. Vivimos en una era donde millones de personas crean contenido a diario, y si todos hacen lo mismo (darle al algoritmo lo que quiere), entonces ¿qué los diferencia de otros?

El problema no es si al algoritmo funciona o no. El problema es que funciona para algunos, pero ese no eres tú. Si estás leyendo esto es porque quieres romper ese ciclo y construir algo realmente valioso.

Para quién trabaja la máquina

Al final del día, el algoritmo siempre le será leal a quien lo construyó. No es neutral, ni es tu enemigo, es simplemente lo que es. La mayoría de las plataformas construyen un algoritmo para hacer que la gente no se despegue de ellas, que vuelvan día tras día. Cuando comienza a distribuir tu contenido y sientes esa emoción y ese alivio de que por fin sucedió, no lo hace realmente por ti, lo hace porque en ese momento tu contenido le ayuda a cumplir su objetivo, para lo que fue construido. Si un día dejas de alimentarle lo que quiere, dejarás de ser valioso para él. Así como te encontró, te esconderá. No es personal, fue diseñado para eso.

Entonces, ¿vale la pena perseguir al algoritmo? Pues si tu objetivo es llegar a más personas, pues sí. Si tu objetivo es crear algo real, genuino, un espacio tuyo de verdad, entonces no. Y es que miles de seguidores ganados a través de videos bailando valen menos que cientos de seguidores que quieren ser parte del espacio que estás construyendo.

Esto no es una teoría de conspiración, es la realidad. No está ni mal ni bien trabajar para esta máquina. Al final todos estamos buscando lo mismo: dopamina, y estas plataformas están diseñadas para dárnosla. Si tu objetivo es crear algo real entonces no persigas a la máquina, construye algo real, que sí es posible.

Obtén más de Roberto Ascanio en la app de Substack
Disponible para iOS y Android

El momento en que le das el volante

Entender a esta máquina tan mística y ambigua es una cosa, y crear para ella es otra. Es muy fácil cruzar la línea entre ellas sin darte cuenta.

Todo comienza de manera inocente cuando te das cuenta que un post específico se vuelve “viral” y naturalmente, como seres humanos que somos, optamos por perseguir ese subidón de dopamina. Sin pensarlo, haces más de eso que le gustó a la máquina, pasa el tiempo y un día te das cuenta que estás haciendo algo completamente diferente a lo que inicialmente quisiste crear. Algo cambió en el camino, y fue un cambio muy sutil y silencioso. Evitas crear cosas que la data te dice que no hará feliz a la máquina a pesar de que probablemente lo quieras crear porque te hace sentir bien o porque simplemente lo disfrutas. Cuando te das cuenta, la máquina termina decidiendo por ti implícitamente.

Si llegas a este punto, estás obedeciendo a la máquina, no usándola a tu favor, y lo peor de todo es que puede funcionar. Puede que lleves años alimentándola y esto te haya funcionado para alcanzar ciertas metas. El precio se paga cuando te das cuenta de que algo cambió en el camino y terminaste en un lugar que no era el que querías, y cuando quieres cambiar de rumbo, la máquina te penaliza. La máquina ya no quiere lo que le estás dando.

Todo esto suena relativamente sencillo en la teoría, pero en la práctica no es tan fácil identificar de qué lado estás. Los que viven alimentando a la máquina no lo sienten así, sienten que están trabajando duro, y no es mentira. La mayoría se da cuenta de esto al tiempo, y precisamente ese momento es el mejor para hacer un cambio.

No se trata tanto de entender al algoritmo, sino de algo más incómodo. Se trata de identificar quién usa a quién para tenerlo claro y sacarle provecho, sea la situación que sea.

Cómo usar el algoritmo sin terminar trabajando para él

Como dije antes, suena fácil en teoría, pero es otra historia en la práctica. Esto es lo que hago conmigo mismo y con mis clientes…

Avatar de User

Continúa leyendo este Post gratis, cortesía de Roberto Ascanio.

O compra una suscripción de pago.
© 2026 Roberto Ascanio · Privacidad ∙ Términos ∙ Aviso de recolección
Crea tu SubstackDescargar la app
Substack es el hogar de la gran cultura